Ciudades y Viajes

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En la comarca de Tierras Altas de la provincia de Soria pueden visitarse desde hace años las singulares huellas que dejaron en el pasado los animales de la era Mesozoica; es decir, los dinosaurios. Se trata de hacer un recorrido por una serie de sitios donde se pueden observar estos restos. Esta es la “Ruta de las icnitas”.

Además de poder conocer algunas curiosidades sobre los dinosaurios, la Ruta de las icnitas os permitirá descubrir uno de los parajes más bonitos de la provincia de Soria. Visitar los pueblecitos de Tierras altas es un placer añadido a esta excursión campestre que se puede realizar en un fin de semana.

dinosaurio

En la ruta de los dinosaurios vamos a poder disfrutar de varios itinerarios. Todos ellos confluyen en Villar del Río donde podremos visitar el Aula Paleontológica y conocer más profundamente los secretos de las huellas encontradas en los yacimientos de Tierras Altas.

Rutas a pie y en coche

Una de las rutas es un itinerario a pie para poder disfrutar del entorno del pueblo de Villar del Río de una forma saludable y cercana. De esta forma entrarás en contacto directo con la naturaleza y podrás pasear entre hayas y respirar las fragancias del tomillo, la malva y la manzanilla.

El trayecto Este pasa por los pueblos de Valdelavilla, Matasejún, San Pedro Manrique y Ventosa de San Pedro; mientras que la ruta Oeste recorre los yacimientos paleontológicos de Los Campos, Santa Cruz de Yanguas y Bretún. Ambos recorridos terminan en Villar del Río y en todos los pueblos pueden verse reproducciones a tamaño natural de los distintos dinosaurios que moraron allí hace 150 millones de años.

El aula paleontológica

Como hemos dicho se encuentra en el municipio de Villar del Río y es un espacio explicativo de lo más didáctico. Cuenta con un jardín temático para que los más pequeños disfruten también de la visita excavando para encontrar huesos de estos animales entre la arena.

El aula nos ofrece una guía acerca de la vida de los dinosaurios hace millones de años. Además, encontramos información sobre cómo llega a formarse un fósil con las huellas de estos enormes reptiles. Todo ello de una manera atractiva y amena.

Otros sitios de interés

Cerca de esta “Ruta de las icnitas” hay otros yacimientos que merece la pena contemplar por la singularidad de su paisaje. Uno de ellos se encuentra en el pueblo de Almarza y otro en el de El Royo.

Torre-Eiffel-París

París es, sin duda, una de las ciudades más maravillosas del mundo. Destaca principalmente por esa idea de romanticismo que flota en su ambiente, siendo éste el primer aliciente para los turistas que deciden visitarla. Y parece mentira, pero es el destino turístico por excelencia en el mundo, más de 26 millones de visitantes al año deciden visitar la capital francesa.

 

Como tercera ciudad más grande de Europa (con más de 11 millones de habitantes) y una los centros económicos más importantes del continente, no es de extrañar que la apodada “Ciudad de la Luz” posea sitios de interés, dignos de visitar y que comentaremos a continuación:

Torre Eiffel: cómo no comenzar por lo que es el símbolo por antonomasia de París, y por qué no, de Francia. Con alrededor de 7 millones de visitas por año, y una altura de 325 metros, es algo digno de ver. Construida con motivo de la exposición universal de 1889 no puedes dejar de visitarla.

Arco de Triunfo: después de la Torre Eiffel, el Arco de Triunfo, o Arc de Triomphe, es el monumento más representativo, ya que es el arco más conocido del mundo. Posee 50 metros de altura, y 45 metros de grosor. Mucho más grande que cualquier otro “Arco de Triunfo”.

Moulin Rouge: o Molino Rojo, en castellano, es un cabaret muy famoso, tradicional de París, construido por Josep Oller, natural de Catalunya. El Moulin Rouge París está situado en el barrio rojo de Pigalle. Abrió sus puertas por primera vez en 1889, y hoy día lo visitan más de mil personas cada noche, algo tendrá, ¿no?.

En la base de los Alpes, Zurich atrae al turista con sus museos, el casco antiguo y el entretenimiento que brinda.

Zurich es, indudablemente, una de las urbes con mejor calidad de vida del mundo. También, constituye un destino turístico de interés, tanto por sus callejas medievales, sus paisajes de montaña, como por su intensa vida cultural.

Caminando por Agustinergasse, una calle rodeada de locales antiguos y diversos bares, llegará a la iglesia de San Pedro, la cual se distingue por su torre que está adornada con un enorme reloj. En la parte posterior de dicha iglesia se halla la abadía de Fraumünster, cuyo edificio data del el siglo XIII, que está ornada con atractivos vitrales.

Partiendo desde Fraumünster, se llega a la catedral de Grossmünster, un santuario de 900 años de antigüedad cuyas torres son usadas como referencia por los turistas para ubicar el casco antiguo de Zurich.

Otro rincón con encanto es el barrio de Niederdorf, el cual posee un trazado medieval, calles peatonales, pequeñas tiendas, restaurantes, y bares, que brindan una combinación única entre el pasado medieval y el fomento vanguardista de comienzos del siglo XX.

En Zurich lo mejor es usar el tranvía, tren, teleférico o autobús para trasladarse. Asimismo, es posible optar por realizarlo alquilando una bicicleta.

En el verano y la primavera, nada mejor que ir a los “badis” o balnearios, en donde hay balcones para tomar sol y darse un chapuzón.

La posibilidad de sufrir de mareos durante la navegación es un argumento muy atendible que desanima a más de una persona que anhelaría, en otras circunstancias, deleitarse con las aventuras y delicias de un crucero.

Con el conocimiento adquirido en suficientes días en la mar, he comprobado que afortunadamente no acostumbro sufrir de ese mal, lo cual es debido fundamentalmente al tenaz seguimiento de algunas sencillas normas.

Ahora las pongo a disposición del lector.

1.- Elegir embarcaciones con estabilizadores.
La principal decisión para conjurar el mareo ha de tomarse desde tierra y bien temprano. Se trata de elegir un barco que tenga estabilizadores anti el balanceo. Todos los medios de transporte marítimo construídos después del año 2000 poseen esta tecnología.

2.- La correcta selección del camarote.
Las lecciones de la física nos enseñan que en circunstancias de balanceo, el movimiento ha der ser perceptible en los lados que en el punto central, que propende al equilibrio.

3.- Ingerir manzanas verdes.
Tiempo atrás, en uno de mis viajes por mar, presencié cómo las azafatas repartían manzanas verdes entre los turistas. Curiosamente indagué la razón. Me informaron que íbamos a atravesar por un área turbulenta y que las manzanas tiernas aliviaban los síntomas.

4.- Ejercer compresión sobre la muñeca.Otro ardid singular que descubrí en mis navegaciones es que para detener el mareo, los marinos que laboran en los cruceros simplemente hacen una pelotita de papel del tamaño de un garbanzo y se lo insertan debajo del reloj de pulsera, para que haga presión ligeramente las venas que circulan por la muñeca. Esta leve presión mejora considerablemente los síntomas del mareo.

5.- Administrarse un antihistamínico que contenga cafeína. Cuando los trucos antes descritos no surten efecto, sólo queda la alternativa de administrarnos un medicamento específico para los mareos por locomoción, tal como, la biodramina. Si es el caso recomiendo utilizar la formulación que incorpora cafeína ya que la fórmula simple adormece y nos puede malograr parte del esparcimiento de nuestro crucero.

Si lo deseas, encontrarás más información aquí

París es mucho más que la capital de Francia, además es la ciudad del amor. Por ese motivo, acerca de 25 millones de personas la visitan anualmente. Posee cerca de cuatrocientos jardines, 150 galerias y hasta setenta mercados hacen que el viajante tenga dificultad sobre qué elegir entre tanta oferta.

Para empezar, una visita a la catedral de Notre Dame hará las delicias de grandes y pequeños. Esta emblemática basílica es uno de los monumentos más magníficos de París. La catedral ha servido para telón de fondo de cientos de largometrajes y cuentos. Sube hasta la torre más alta para disfrutar de unas fantásticas vistas de la capital y admira las gárgolas bien de cerca.

Paris by night.- by ancama_99(toni)

Una visita a París sin pisar el Museo del Louvre es un sacrilegio. Es tan enorme que resulta imposible visitarlo todo en 24 horas, así que si no eres un fan del arte, no pierdas los dos días entre todas sus salas. Elige tus obras preferidas y contémplalas. Por supuesto, no puedes irte sin ver a la Mona Lisa, la diosa del museo.

Después, corre al mercado de Les Puces. Se trata de un mercado precioso que todavía mantiene la chispa de los sitios que no han sido descubiertos por el turismo de masas. Allí podrás comprar prácticamente de todo, desde novelas y muebles antiguos, hasta todo tipo de artículo.

Los Jardines de Luxemburgo son una de las muchas maravillas de París. Flores, frutales y fuentes harán que te sientas como en el Paraíso. Asegúrate de no perderte la impresionante fuente Medici. Después puedes pasear hasta Montmartre, el conocido barrio bohemio de los artistas y de Amelie Poulain. Una vuelta a través de sus callejuelas y una visita al Sagrado Corazón son obligatorios.

Para gozar de la noche más auténtica típica de París, acercate por el famoso Moulin Rouge. Allí disfrutarás del mejor cancan francés de la mano de las Doriss Girls. Si tienes ganas de algo más sosegado, el Duc des Lobards es tu sitio. Allí se toca jazz en directo y conocidos artistas de todo el mundo como Freddy Cole o Olivier Ker Ourio pasan por su escenario.

Y por supuesto, visita la Dama de Hierro: La Torre Eiffel te aporta los mejores paisajes de París. Para la cena más sofisticada, sube hasta la 2ª planta de la misma, donde está el restaurante Le Jules Verne, uno de los mejores de toda la cuidad.